Un gran porcentaje de personas ha experimentado alguna vez a lo largo de su vida sentimientos de tristeza, sensación de abatimiento, angustia, etc. Estos síntomas aparecen en numerosas situaciones vitales tales como la pérdida de un ser querido, un divorcio o separación, problemas laborales y/o de la vida cotidiana y que, son síntomas reactivos a dichas situaciones.
Es importante que diferenciemos entre síntomas que son adaptativos a una determinada situación o acontecimiento, es decir, reacciones emocionales normales y otro tipo de sintomatología más relacionada con trastornos afectivos tales como la depresión. Porque no es lo mismo tener síntomas depresivos que tener un cuadro de depresión. Un ejemplo que ayude será el siguiente: Blanca está muy triste desde que lo ha dejado con su novio; se pasa el día en la habitación llorando y no quiere hacer nada..

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En este caso estaríamos hablando de síntomas adaptativos a una determinada situación; El duelo de Blanca por la ruptura con su pareja. Otro ejemplo que aclararía sería el siguiente; María lleva más de un año sin querer salir, ya no llora tanto pero no disfruta con nada, está triste y ha dejado de trabajar…. En este caso hay una variable a tener en cuenta que diferencia un síntoma reactivo normal de un síntoma más grave que pueda relacionarse con un trastorno más grave y se trata del tiempo…
En muchas ocasiones, detectar a tiempo algunas de estas señales y ponerse en manos de profesionales de la psicología y psicoterapia podrían ser de gran ayuda tanta en la disminución de los síntomas como en la prevención de problemas de salud en un futuro.
Es importante tener en cuenta tanto la edad como las circunstancias vitales de cada persona; por ejemplo los niños pequeños y algunas personas adultas manifiestan rabietas y/o irritabilidad en vez de llanto o tristeza y éste tipo de situaciones pueden llegar a crear confusión en cuanto a detectar un posible problema.

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¡¡Alerta a las siguientes señales!!

Pocas ganas de salir, realizar actividades, levantarse de la cama por las mañanas…etc. La abulia podría ser un síntoma a tener en cuenta pero no es el único. Consistiría en la falta de voluntad para hacer las cosas o para moverse.
Cada síntoma aislado no debe ser indicativo, se tendrían que dar más síntomas de los que vamos a mencionar y en periodo de tiempo prolongado.

Irritabilidad y ánimo bajo; No sólo la tristeza indica depresión. La irritabilidad también. Las personas que suelen estar malhumoradas continuamente o irritables deben saber que además de ser un síntoma que, está relacionado a estados depresivos o ansioso-depresivos, debe considerarse como la antesala de muchos problemas cardiovasculares y/o otros problemas de salud. La forma en que manejemos situaciones e4stresantes también va a afectar a nuestra salud física y mental.

Trastornos del sueño; Al igual que ocurre con las ganas de comer, el sueño es muy susceptible de verse alterado por cambios emocionales. Puede darse dificultades para conciliar el sueño, o presentar trastornos del sueño tales como insomnios o quizás presentarse un patrón de mucha somnolencia donde se alteren los ciclos de sueño y vigilia.

Trastornos de la alimentación; es importante observar cambios en la alimentación tales como inapetencia, anorexia (dejar de comer), atracones, etc. A su vez esta conducta alimentaria va acompañada de cambios en el peso; aumento o pérdida de peso.

Anhedonia, la incapacidad para sentir placer o disfrutar de las cosas con las que antes sí se experimentaba esa sensación de bienestar.

Fatiga, cansancio; provocando también una inactividad en la rutina diaria.

Sentimientos de desesperanza o abandono. Dificultades para ilusionarse con proyectos o situaciones de la vida diaria.

Pensamientos repetitivos de muerte o suicidio

Algunas de estas síntomas son indicativos de algún trastorno depresivo si se dan durante un periodo de tiempo considerable (normalmente de cuatro a seis meses podría ser una buena referencia), es por ello por lo que una intervención temprana de manos de un profesional de la psicología y psicoterapia sería la mejor opción para poder prevenir o resolver/mejorar la salud física y mental y encontrar aquellos motivos o situaciones que nos han provocado dicho malestar.